Blog personal de Alejandro Castroguer

En el blog de Alejandro Castroguer podrás estar al tanto de las noticias que generen las novelas "GLENN" (Premio Jaén de Novela 2015), "LA GUERRA DE LA DOBLE MUERTE", "EL ÚLTIMO REFUGIO" y "EL MANANTIAL", y las antologías "Vintage'62: Marilyn y otros monstruos" y "Vintage'63: J.F.K. y otros monstruos" entre otras. Además, es lugar de encuentro para amantes del cine, la literatura, la buena música y las aventuras del Rey Mono.

domingo, 22 de enero de 2017

Séptimo aniversario

Primera página de la novela

Hoy hace justo SIETE años empecé a publicar una novela por entregas. Se llamaba "La Guerra de la Doble Muerte" (GDM). Tras una docena de capítulos firmé contrato con la editorial Almuzara, que la publicó varios meses después. Luego vinieron "El manantial", "El último refugio" y la obtención del Premio Jaén de Novela con "Glenn". Todo ha cobrado tanta velocidad desde entonces que aquel 2010 en que nacieron Jonás, Judith y Salvador, los tres protagonistas, se antoja otro tiempo. 

Gracias a todos los que se han ido sumando a esta aventura literaria de hacer carrera, paso a paso, como escritor, y por supuesto, a los que permanecen fieles desde la orilla de aquella primera publicación. ¡Mil gracias!

Portada de la edición de Almuzara

Para los curiosos, para los nostálgicos. Aquí tenéis el enlace de aquella primera entrada (extractada) del blog, que a la postre se convertiría en el Capítulo III de "La Guerra de la Doble Muerte": 

https://guerradoblemuerte.blogspot.com.es/2010/01/cronicas-de-guerra-i.html
 

miércoles, 18 de enero de 2017

Instantes estelares, de Bermúdez Castillo

Hoy me complace anunciar la colaboración de un nombre con peso específico en el fandom de la ciencia ficcón, PacoMan. Será él quien firme dos reseñas de sendas obras de Bermúdez Castillo. Contacté con él vía Facebook a tal fin, para que me permitiese subirlas al blog y así ir completando, poco a poco, los artículos dedicados a la práctica totalidad de las obras publicadas por el maestro de "Mano de Galaxia". 
Que sea, pues, nuestro improvisado colaborador quien se explique. 

Entradilla a las reseñas de dos libros de Gabriel Bermúdez Castillo, por PacoMan:

Estas dos reseñas corresponden con las dos únicas obras publicadas en los noventas por el autor gracias al editor Paco Arrellano en la Editorial Miraguano. Hablo de la novela "Salud Mortal" (1993) y de la antología "Instantes Estelares" (1994). Bermúdez estaba muy bien considerado por el fandom del momento, incluso se dejó ver por la Hispacon de Burjasot de 1994. En el primer lustro de los noventas existían gran cantidad de sus obras disponibles en las librerías o bien porque se editaron o se reeditaron en el segundo lustro de los ochenta. Así novelas nuevas como "Golconda" (1987, Acervo), "El hombre estrella" (1988, Ultramar) y las dos obras reeditadas en 1986 por Orbis en su imprescindible colección en rustica azul, Biblioteca de Ciencia Ficción: "Viaje a un planeta Wu-Wei" (1976) y "El Señor de la Rueda" (1978).
El maestro no volvió a ser editado (ni reeditado) hasta 2001, cuando Juanjo Aroz en su longeva y constante Espiral Ciencia Ficción, le publicó "Demonios en el cielo". Me aventuraría a afirmar que los primeros noventas fueron el momento de mayor fama del Maestro, salvando el reciente resurgimiento de la mano, de nuevo, de Paco Arrellano en La Biblioteca del Laberinto, pero eso es otra historia que merece ser contada en otro momento.
En Octubre de 1994 se publica la reseña sobre "Salud mortal" en el fanzine Cygnus en su volumen noveno, faneditado por Ricardo Oyón (ganador del Domingo Santos de 1994). En Junio de 1998 se publica la reseña sobre "Instantes Estelares" en el número 13 del efanzine Ad Astra. Los efanzines se distribuían por correo postal en un diskette de tres y medio… aún quedaba lejos internet. Ad Astra lo editaba mi amigo Armando Boix; escritor, ilustrador y gran conocedor de la cultura popular.
A finales de los noventas pretendía realizar un ensayo sobre la obra de Bermúdez, pero la desidia y una tesis doctoral en Teoría Económica (Macroeconomía con Teoría de Juegos) que nunca llegó a buen puerto, me lo impidieron. Esto última explica el excesivo economicismo de la reseña que espero sepan perdonar.

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Vayamos ahora con la reseña que en su día escribiese PacoMan sobre "Salud mortal".


Título: Instantes estelares
Autor: Gabriel Bermúdez Castillo
Año: 1994 
Páginas: 271
Editorial: Miraguano Ediciones

Sinopsis: Este libro es una recopilación de novelas cortas, escritas entre los años 1991 y 1992, en las que siguen presentándose las constantes vitales del autor: el suspense, lo inesperado, la sensualidad y la intensidad descriptiva. "Duerme, querido monstruo", recoge realmente un problema personal, el de un hombre bueno, amable y casi indefenso que guarda dentro de sí un secreto que roza lo terrible. En "Un mundo dura mil años" se plantea el problema del éxodo masivo de un mundo a otro; en "Mundo sin dioses", la generosa transformación de una civilización sumida en las tinieblas de la edad salvaje a una forma de vida culta, progresista y civilizada, y ello por obra de personas capaces de sacrificar su salud e incluso su vida por conseguirlo. 

Bermúdez Castillo

La última recopilación de cuentos de Gabriel Bermúdez Castillo se titula Instantes Estelares, se públicó en 1994 por le editorial Miraguano en la colección Futurópolis con el número 36. En esta misma colección Bermúdez publicó su premiada Salud Mortal [Premio Ignotus 1994 a la mejor novela nacional. En el fanzine Cygnus nº 9, (Septiembre Octubre 1994), se publicó una reseña de esta novela que tuve el placer de firmar]. Y la referencia no es gratuita, ya que los textos que ahora se comentan fueron escritos antes que la novela (aunque se publicaron después que ésta) e introducen los temas y ambientes donde más tarde se desarrollará.   
    Tres son los textos que integran esta recopiliación: la novela corta Duerme, Querido Monstruo, que quedó finalista en el Premio UPC de 1991. El cuento Un Mundo Dura mil años que quedó segundo en el III certamen literario Alberto Magno, organizado por la universidad del País Vasco, y la novela corta Mundo sin dioses.
    Los escritos aquí recogidos comparten las mismas características definitorias de la obra de Bermúdez: unos argumentos que permiten leerse a varios niveles, sus textos están tratados con un sencillo, pero cuidadoso, lenguaje, sus argumentos se desarrollan hasta desencadenar un final sorpresa, que el lector no ha preveido, a pesar que el autor ha ido sembrando la narración de las pistas adecuadas. Además, comparten todos esos pequeños detalles del futuro que hacen reconocibles inmediatamente las obras del autor.

   
Duerme, Querido Monstruo

Esta novela corta es una bonita historia de amor. Para ello hace una relectura del mito: chico encuentra chica, chica se va y él la busca, pero en esta ocasión está más cerca del mito infantil de Cenicienta, que de otros acercamientos supuestamente más serios. El nudo es un viaje iniciático del personaje masculino que mientras busca a la chica, le permite conocer la sociedad futura que plantea Bermúdez. De paso el chico madura y descubre su verdadero yo escondido. Como no podía ser menos, las críticas a la sociedad actual son continuas, pero con inteligente introducción y tratamiento, adornando más que estorbando la narración. En el desenlace escoge una estructura fantástica; reinos de pobres, revueltas románticas y reencuentro de los personajes, dejando de lado la tradicional credibilidad de sus obras.
    Creo que sería un error catalogar esta obra dentro de la temática propia de Dr. Jekyll Mr. Hyde pues la aparición de ciertos elementos que podrían llevar al error, no juegan un papel relevante en la propia historia, encuadrándose en la parte de intriga que toda obra de Bermúdez posee, y asegurarse así el interés del lector.
    El autor ha escogido su tradicional esquema de dos sociedades: la proyección futura de la nuestra y una sociedad utópica. En esta ocasión no será la sociedad utópica construída sobre unos deformados vicios actuales; si no que será un individuo, extraído de ésta, el que descubre directamente en la sociedad futura, la proyección de los elementos satirizados.
    Es de resaltar el continuo uso del recurso económico en la construcción de sociedades tanto futuras como utópicas. Sitúa un bien escaso sobre el cual se plantea la organización de la sociedad. Esta organización suele chocar al lector, pero en la base de cualquier organización económica siempre subyace un recurso más escaso o caro (aunque sea artificialmente), que ejerce de cuello de botella para el crecimiento continuado de la producción. El lector, inmerso en la cotidianidad, está imposibilitado de tomar consciencia de esa realidad y le pasa desapercibida.
    También merece destacarse la gran capacidad de sugerencia que el autor consigue en las escenas más hedonistas, así las relaciones sexuales son vividamente descritas, y la descripción de los manjares es tan rica y suculenta que inician la salivación del lector.
    En el aspecto crítico de la narración se apuntan interesantes ideas sobre el poder médico que se desarrollaran posteriormente en Salud Mortal, pero en esta entrega repasa nuestra anquilosada justicia. Las fobias personales ante los profesionales de cuya actuación no podemos defendernos se plasma con especial éxito, llegando a acongojar al lector. Como botón de muestra sirva esta cita de la página 66:
Mire; de todos es conocido el retraso de la justicia. Los asuntos tardan decenas de años en sentenciarse; por eso, nosotros los letrados, donde ganamos dinero es en el despacho, evitando que las cosas lleguen a pleito, porque entonces... En lo penal pasa algo parecido; di tienes dinero, pones una fianza y olvídate del asunto; si no lo tienes, vas a una maldita cárcel preventiva de estas que nuestro siglo XXII ha inventado...

    Toda la obra de Bermúdez, y en particular este cuento, es una continua exorcizanción de los miedos del español de clase media: mal funcionamiento de los servicios públicos y personales, el alto coste de la energía tanto eléctrica como de combustibles, el terror a la indefensión de los ciudadanos normales frente a la medicina y a la justicia, las dificultades que nuestros servicios de comunicación; telefónica y correos, y perder el empleo. Pero también refleja la exquisitez y devoción ante los pequeños placeres mundanos que un burgués se puede costear; la buena comida y el buen vestir, o las ansias de asegurar su futuro como funcionario.
    La obra es española y no porque se desarrolle en Madrid, si no porque lo se crítica es estrictamente español, nuestra justicia que no ha sabido adaptarse a un sistema democrático, el absurdo poder que detentan los pequeños funcionarios y los encargados de los servicios públicos o parapúblicos, la corrupción ... Pero además existe un efímero personje, Juanito, que sólo puede salir de la pluma de un español; el picaro.
    Bermúdez ataca sin piedad, dos de los mitos de las democracias: la sanidad para todos y la igualdad ante la justicia; siendo corrosivo y destructor. Sólo falta que escriba un contundente ataque al sistema democrático...


Un mundo dura mil años

En este cuento Bermúdez ensaya es una crítica al consumismo desmedido e inconsciente. Para ello nos revela la importancia de los medios de comunicación en la formación de necesidades en los individuos, tanto a través de la publicidad, como en la definición de la 'modernidad' y el buen gusto. La vocación ecologista del relato, aunque velada, aparece en su más cruda realidad cuando el personaje madura en sus opiniones y ve el universo tal y como lo observan los líderes, que deciden el devenir sobre él.
    Cristian Gillespi, el protagonista (siempre son hombres los protagonistas de Bermúdez), es un compendio entre fútil, engreído y egoísta. Reseñable es la semejanza de este protagonista con el de Salud Mortal. El personaje, un privilegiado reniega de las masas, pues su presencia disminuye el valor de su ocio, porque saturan los centros de diversión y su mezquindad obliga a redefinir el servicio ofrecido. Esta misma postura fue defendida por Lord John Maynard Keynes y Ortega Gasset (pero en ambos casos desde el atril del ensayo científico). También comparte con el filósofo español, el repudio a las posiciones pacifistas sostenidas por una convicción infantil de la bondad humana [Por desgracia los acontecimientos ocurridos entre Canada y nuestros pesqueros en Abril del 1995, da la razón a Bermúdez y Gasset.]. Pág. 163.
Yo creo en la violencia (...) Es imposible razonar con un arma que te apunta. Se puede ser pacifista si los demás lo son, pero si tratan de hacernos daño, lo único que puede evitarlo es la violencia.

    Existen bastante incongruencias en el texto, algo sorprendente en la obra de Bermúdez, pero aun y así, resiste las comparaciones con cualquier autor mundial respecto a la verosimilitud de la sociedad diseñada. Autores que normalmente adoptan visiones infantiles a la hora de diseñar el trasfondo social. La primera incongruencia se encuentra en la definción del estado respecto al individuo, si por un lado coarta la libertad individual hasta extremo inauditos, citas páginas 123 y 136:
En cuanto a Imogene la Songeuse, mi semiesposa... Bueno, yo la había elegido en cuanto la conocí en una de las veladas de relación obligatoria (me refiero a las de carácter comunal del sector) ...".
 -No puedes dejar nada en herencia; esta prohibido.
    Por el otro, concede unas libertades individuales incoherentes, pág. 158:
   
Y todos comprando hijos cuando sus medios se lo permitían... ¡No podíamos prohibirlo!

Bermúdez ha manipulado el papel del estado a su conveniencia, perdiendo credibilidad. Normalmente las obras de nuestro autor están llenas de personajes marginales que viven al margen de la ley, sin embargo en esta ocasión no existe ningún tipo de delincuencia, pero al final de la obra aparecen unas redes de mafiosos narcotraficantes que simplemente son imposibles, pues si nadie las consume oficialmente, ni la marginalidad: ¿quién adquiere sus productos?
    El cuento está ambientado en un universo árabe o musulmán, pero sus ciudadanos son perfectos arios. Esta ambientación le permite introducir una sociedad hedonista de forma natural y conseguir descripciones evocadoras de los placeres que sus personajes disfrutan, como por ejemplo las sesiones de sexo virtual interactivo. Pero no es esta la única referencia al mundo informático, si no que todo el cuento está plagado de terminos y conceptos de esta ciencia, pero huyendo de la parafernalia pseudo-informatica del cyberpunk.


Mundo sin dioses

La construcción (o reconstrucción) de la civilización ha sido y será un tema fundamental de la C.F. Si los ingleses son maestros del catastrofismo, la reconstrucción del mundo es más internacional. Existen cientos de libros, sobre esta temática, pero no dejaré de citar como precedente El mecanoscrit del segon origen del catalán Manuel de Pedrolo. La excelente novela corta que nos ocupa es una visión muy personal del autor. Sin embargo la forma que adopta esta construcción de la modernidad se asemeja más a lo aportado por Mark Twain en Un jankee en la corte del rey Arturo que a los antecedentes más recientes. Sin embargo, este tipo de aproximación ya lo abordó Bermúdez en su El señor de la rueda.
    La constante contraposición de dos sociedades; vuelve a estar presente. En esta ociasión el mundo infradesarrollado se situa en la edad media europea, existiendo varios reinos que capturan las esencias de los pueblos árabes y africanos.
    El desarrollo se realiza por la mano de unos misioneros llegados del espacio. Si bien la descripción exacta de cómo se consige pasar de una sociedad feudal a una industrial, está ampliamente descrito en la obra. No puede por menos que caer en infinitas contradicciones y sin sentidos. Pero este detalle es perdonable, no sólo porque todas las novelas de esta temática incurren en los mismos, sino por su imposibilidad [Existe una disciplina de la Economía que estudio los problemas del desarrollo. Sin embargo sus teorías y recetas no han permitido desarrollar a los países pobres de la Tierra, y no necesariamente por falta de ayuda de los países ricos.]. Sin embargo este tipo de problemas es presente en la obra, pág 218:
-¿Cómo puedo construir lo que llamáis un motor sin un torno para hacer las piezas? Y, ¿cómo puede manejar un torno tan poderoso como decís, si no tengo el motor para moverlo? No me negaréis que es terrible cosa que haya que hacer lo uno para hacer el otro, y que lo otro no se pueda hacer sin tener lo uno ¡A brujería suena todo ello!
    Además, la descripción del proceso de desarrollo desde los ojos de un niño amnésico (así durante novela madura y se encoentra a sí mismo) permite dar al cuento un carácter maravilloso, hacia la obra y propios misioneros. Luego saldrán los intereses ocultos que permite dar materia de reflexión al lector, pero Bermúdez lo tiene claro, el desarrollo económico debe realizarse, aunque eso conlleve la degradación del medio. Y como en La fundación de Asimov, evitar la Edad Media es mejor que sufrirla.
    La obra no deja de rezumar una crítica implicita a la colonización española de América, pero quizás le faltó valor para desarrollarla aún más. También hubiese sido una oportunidad única de criticar la política de ayuda a la cooperación del F.M.I. y UNESCO, que hacen las veces de policía malo y bueno.
    Tampoco pueden dejarse de reseñar las semejanzas con el plan de los quinientos días de los ultraliberales ex-soviéticos, para liberalizar la economía planificada soviética a una capitalista, como para ser casual.
    Es un cuento crítico de nuestro modelo económico, capitalista y consumista que nos lleva a un estadio irracional que hace peligrar su viabilidad a medio plazo. Pero a su vez introduce un posible debate, ¿Debemos ahorrarle a las sociedades subdesarrolladas, el costoso proceso de desarrollo, que conlleva sufrimientos (y explotación del grupo social de los no privilegiados), al costo de sumergirlos en una sociedad dependiente y desequilibrada ecológicamente?
    En resumen, el cuento es un bonito intento de desarrollar un país, pero sin fundamento económico. El desarrollo no solo es tecnológico, también requiere una evolución en las relaciones de propiedad y trabajo. No se sale del feudalismo sólo con tecnología, el auge de la burgesía en detrimento de la nobleza juega un papel importante, que en el texto no se produce [Japón consiguió un desarrollo económico sin comparación en Occidente, sin transformar su estructura social. Sin embargo, los señores feudales japoneses evolucionaron en el proceso, ocupando el lugar de la inexistente burgesía.].


Francisco M. Mancera Junio de 1998
Reseña publicada en el nº 13 del efanzine Ad Astra

lunes, 16 de enero de 2017

Segundo país en número de visitas

I want to thank everyone who visits the blog from the EE.UU.
Quiero dar las gracias a todos los que visitan el blog desde Estados Unidos.  


Pues eso, que de un tiempo a esta parte el número de visitas que el blog registra desde los Estados Unidos se ha incrementado de manera espectacular (ya van más de 45000). Desconozco el motivo. Lo cierto es que ya el el segundo país en número de visitantes, y de seguir a este ritmo, calculo que en un par de años se habrá convertido en el líder, en el principal sustento del blog, lo cual es de agradecer. 

Lo dicho, thank you. Gracias. 

domingo, 15 de enero de 2017

Premio Nobel de Ineficacia

Os dejo una nueva entrada extractada del diario que estoy escribiendo, y que verá la luz editorial en un futuro no sé si muy lejano o no. Ya he superado la mitad del mismo, apenas resta 2/5 por redactar. Tiempo al tiempo. 


"Regreso al trabajo después de diez días de vacaciones (...). No sé si las cosas han cambiado, o es que en Geschwind S.A. nunca lo hacen, o simplemente se hacen al revés por embrollar el trabajo y que todo funcione como el mismo culo. (...) La magnitud del desastre no sería de proporciones bíblicas si la Jefatura hubiese suplido mis vacaciones con un contrato; para ello hubieran bastado cuatro días hábiles de trabajo. Pues no, por mor de las fiestas de Fin de Año y las de Reyes, el trabajo acumulado alcanza el de diez días. Imaginaos la cantidad de cartas, citas médicas, recibos de agua o luz, notificaciones de toda clase, paquetes y certificados, que pueden acumularse en diez días sin reparto, los más importantes del año en esta empresa, pues durante la campaña de Navidad se triplica o cuadruplica el volumen de correo.
 
Para colmo de males, escasean esta mañana las gomillas, la herramienta de trabajo básica en esta empresa para poder confeccionar los hatillos de cartas con que llevarlas ordenadas y en perfecto orden de entrega. Es como si en una panadería faltase la harina, en una empresa de transporte de mercancías las ruedas de los camiones, o en un equipo de fútbol el balón de reglamento. Por eso decía antes que no sé si en Geschwind S.A. no han cambiado nunca las cosas, o van cambiando poco a poco para convertirla en la empresa peor organizada y gestionada de España."

sábado, 7 de enero de 2017

Poemario en movimiento: "La tortuga roja"


Título: La tortuga roja
Título original: La tortue rouge
Director: Michael Dudok de Wit 

Año: 2016
Duración: 80 min.
Guión: Michael Dudok de Wit, Pascale Ferran
Música: Laurent Perez del Mar


Sinopsis (extraída del Filmaffinity): Historia muda sobre un náufrago en una isla tropical desierta, poblada de tortugas, cangrejos y aves. La película cuenta las grandes etapas de la vida de un ser humano. Debut en el largometraje del animador Michael Dudok de Wit (ganador del Oscar por su cortometraje "Father and Daughter").


 
Esta coproducción de Wild Bunch y Studio Ghibli (sí, los studios Ghibli del señor Miyazaki) obtuvo en 2016 el Premio Especial del Jurado del Festival de Cannes. Puesto que así se menciona en la mayoría de textos que disertan sobre el film, no voy a ser menos (descuida, tampoco voy a desvelar ningún secreto), y diré que prescinde de guión hablado. Los personajes son, sienten, se comportan de tal o cual manera, pero no abren la boca para nada salvo para gritar. 




Quien me puso sobre la pista de esta película (es de justicia nombrarle) fue el poeta jienense Felipe Sérvulo. Fue él quien, en su muro de facebook, dejó escrito lo siguiente sobre ella: "Hace tiempo que una película no me dejaba impactado. Pensaba que tanta belleza en una pantalla ya no era posible viendo por donde van últimamente los derroteros cinematográficos. Si os dijera que me quedé mudo varios minutos después de verla, si os dijera que me quedé obnubilado, pensaréis que exagero. ¿Sentí el "Síndrome de Stendhal" en la oscuridad de una sala? Pero me corroe una duda, ¿llegué a entenderla? Tal vez la belleza no necesitas descifrarla, solo sentirla, pero en esta caso me gustaría tener una explicación." 

La magia no precisa de explicación. ¿O sí? Otra cosa es que lo que suceda en esta isla desierta a la que, tras una tormenta, arriba el náufrago sea en sentido estricto "magia". De primeras la película se antoja el clásico drama de supervivencia. Tanto que hay un instante, cuando el náufrago y la tortuga roja se retan varias veces, en que pensé en Lee Marvin y en Toshiro Mifune, jugando a la guerra en "Infierno en el pacífico". Pero si la cinta de John Boorman se agota, se desgasta en esa lucha fratricida y en las cuestiones que la misma plantea, la de Dudok de Wit va más allá. Aquí el director habla del hombre y de la naturaleza, de su matrimonio, de la necesidad de una alianza que haga posible la perpetuación de una y de otra. Del respeto. De la trascendencia. De cierta transformación espiritual.
  


Hay que ver este film, dejarse seducir por sus versos. Por el esplendor de los colores. Por la aparente sencillez de su guión. Por la hondura de una belleza que en ocasiones duele. Dejarse acunar por el cuchicheo del viento y el bramido de la tormenta, por los ripios de las gaviotas y los suaves acentos dictados por los infatigables cangrejos. Arena que quema, bosques que asfixian, galernas que asustan. Todo cabe dentro de este poemario en movimiento. (Evito entrar en más detalles a fin de desvelar parte del misterio que esconde.)

Cabe subrayar la importancia que en una película que prescinde de la palabra cobra la música. Compuesta por Laurent Perez del Mar resulta la tipografia ideal, la maquetación soñada para tanto verso y tanto cielo, para tanta metáfora y tanta delicadeza. La música respira con el espectador, señala el camino. Pinta de colores las voces de los protagonistas, que permanecen en silencio en todo momento. Versos y pentagramas que hacen de esta película toda una experiencia. 

Anotar la extrañeza, agradable extrañeza, que me produce comprobar que en dos momentos del film suene la música para cuarteto de cuerdas de Leos Janacek. 


En resumen, Wild Bunch y Studio Ghibli apostaron por un proyecto arriesgado, el de Dudok de Wit, y juntos han salido victoriosos del lance. "La tortuga roja" es una obra maravillosa. Igual que un buen poemario o que una buena sinfonía. No te la pierdas, amable visitante de la Casa Deshabitada. Luego no digas que no te lo advirtió el Habitante Incierto.

jueves, 5 de enero de 2017

Crónica cromática, de Alberto Vilas



Extractemos algo de lo escrito por el Habitante Incierto a cuenta de UBUNTU (2016), el último disco de Alberto Vilas: "A veces el arte convoca al arte, en una suerte de lance que tiene mucho de casualidad. Igual que una llamada telefónica que no esperas o un encuentro casual al doblar la esquina. Así ha sucedido en esta ocasión. Os cuento: no hace mucho contactó conmigo Alberto Vilas; ¿la razón?, hablarme de la impresión que le había causado la lectura de "Glenn" (...). Parecía cosa del destino, del azar que un pianista disfrutase con una novela escrita en torno a la figura de otro pianista. Como no soy escritor que se regodee en elogios, preferí que fuésemos, poco a poco, hablando de sus proyectos. Fue de este modo como conocí "Ubuntu", el nuevo disco de Alberto Vilas, editado hace apenas dos meses." 

Ahora ha llegado el turno de CRÓNICA CROMÁTICA (2014), cedé que da cobijo a once composiciones de Alberto Vilas. La impresión es la misma que la obtenida con el disco que le sucederá en el catálogo del músico afincado en Redondela. Aquí, como en "Ubuntu", todo suena con la naturalidad del paisaje gallego: no hay la más mínima nota discordante, tampoco sobreviene ningún afán circense. Es un poemario sin alardes huecos, un lienzo equilibrado, una marina bajo un sol de entretiempo.  

El Habitante Incierto posa con el cedé
Antes de nada, nombremos a los músicos que intervienen en la grabación: Rosolino Marinello sopla el saxo alto y el soprano. Felipe Villar tañe la guitarra. Juansy Santomé, al contrabajo, y Javier Barral, a la batería, llevan la rítmica del grupo. Y Alberto Vilas toca el piano y es responsable de la totalidad de las composiciones.

En SOÑOS DE TARTARUGA, dedicada al Solitario Jorge, el oleaje de la música atiende al binomio señalado por la bajamar y la pleamar de la melodía, o de la soledad del último ejemplar conocido de Chelonoidis abingdonii, tortuga gigante de las Islas Galápagos. Para corregir el titubeo inicial del piano de INSTANTE DISTANTE, el contrabajo interviene y lo espolea, tanto que compases después consigue que aquél se decida a cantar el tema, que comparte con el saxo y la guitarra. La guitarra de Felipe Villar retoma en COMO PEIXE NA AGUA las frases que Alberto le dicta desde el piano y que terminará por desatar sus dedos. La delicadeza de matices de DA MAN DO VENTO, una hermosura de pieza, no hacen más que confirmar la honda poesía del compositor y la calidad de los músicos reunidos en esta sesión. Balada con todo el sabor al mejor jazz, tal vez sea mi pieza favorita del disco, sin olvidar a "Alma en calma". En ALBATROS el que vuela es el piano, tras piar una serie de notas repetidas, y lo hace guiando al saxo y a la guitarra por encima del oleaje sostenido por la sección de la rítmica. En ENTRE VÍAS no aparecen ni el saxo ni la guitarra, quedando todo el protagonismo en manos de Alberto Vilas, que no pierde la ocasión de zigzaguear, de bailar, de revolverse, siempre bajo el empuje de Juansy Santomé y Javier Barral. En compensación, la balada ONÍRICA abrillanta el bello sonido de Villar, que toca su instrumento con el aliento propio de una pieza de estas características. Algo similar sucede en VAI PASAR, si no fuese porque la guitarra aquí se muestra menos comedida. Como ya sucediera en "Entre vías", RONSEL está compuesto para trío con piano: atención a los arpegios del piano. La pista número diez es la pieza más vitamínica, ya desde su inicio; seguramente por ello presta su nombre al cedé, CRÓNICA CROMÁTICA; aquí hasta el contrabajo tiene su sitio para brillar con luz propia. Tal y como ya sucediera en "Ubuntu", Alberto Vilas reserva el último corte del disco para una pieza a piano solo en la que se antoja no una casualidad, sino una marca de la casa: en esta ocasión se trata de ALMA EN CALMA. Valgan las palabras que dediqué a aquella "A arte de seguir en pé" para la que ahora nos ocupa: "pieza de orfebrería para piano solo, verdadera afirmación de su arte".

Foto tomada de la web de Alberto Vilas

Es de justicia señalar el especial cuidado que se ha puesto en la edicion del disco, tal y como se observa en la foto de arriba. En resumen, un cedé que se escucha de una tacada, gracias a la bonhomía de la música, a la aparente sencillez con que está compuesta. Quien persevere en su audición irá descrubiendo todos los matices y detalles, sonoridades y colores, que esconde. Los cinco músicos interpretan con delicadeza y justeza cada uno de los once temas. Mi recomendación más sincera para quienes busquen buena música.

A través de este enlace de la web del propio Alberto Vilas, podréis comprar el cd:
http://albertovilasquintet.wix.com/albertovilas#!shop/c20pz 
 

miércoles, 4 de enero de 2017

La hora de los niños, la infamia de los mayores


Cosas inexplicables de la historia del cine. ¿Cómo puede ser que, en 1961, pase completamente desapercibida una película que cuenta con la actriz que interpretó tan solo un año antes a la señorita Kubelik en "El apartamento"? 

¿Cómo puede pasar desapercibida una película que cuenta con la actriz que interpretaba (por esas mismas fechas) a Holly Golightly en "Desayuno con diamantes"? 


¿Una película dirigida por el mismo director que dos años antes triunfó con "Ben Hur", el film más oscarizado de la historia, un éxito rotundo de crítica y público?
¿Se merece ese olvido una película que cuenta como autor de la banda sonora con Alex North, que había firmado un año antes la inmortal música de "Espartaco"?
 


Puede, así sucedió en 1961. La película en cuestión se llama THE CHILDREN'S HOUR (en España, "La calumnia"). Se estrenó en las navidades de ese año. La explicación a semejante disparate hay que buscarla en el espinoso tema que trataba. 

Ahora que se avecina la hora de los niños, la consabida cabalgata de Reyes, hay que recordar lo cruel que pueden ser, lo perversos que pueden resultar cuando juegan a ser mayores y éstos, que no dejan de ser niños grandes, prestan oídos a sus enredos.

Pues eso, querido visitante de la Casa Deshabitada, que si no conoces esta maravilla deberías hacer todo lo posoble por verla. No te arrepentirás. Palabra de Habitante Incierto.

martes, 3 de enero de 2017

Mojave, de Truman Capote


Publicado por la revista Esquire en 1975, MOJAVE es uno de los últimos cuentos de Truman Capote (1924-1984). No me atrevería a decir que es uno de los más pesimistas, pero rondará cerca de tan dudoso honor. En apenas treinta páginas radiografía el desecanto, el desamor.

(Pese a no desvelar lo realmente sustantivo del relato, advierto al visitante de esta Casa Deshabitada que eltexto que sigue da cuenta de ciertos detalles que, tal vez, no quiera conocer antes de afrontar la lectura virgen del mismo.)

Sarah, nombrada "ella" en buena parte de la narración, se debate entre el temor y el amor que profesa a su marido, George, y la tranquilidad y cierto desisnterés que vuelca sobre la figura de su amante, el doctor Bentsen, que por su parte discute y hasta golpea en más de una ocasión a Thelma, su esposa. Con todo, y pese a la zozobra que la agobia, al poco del comienzo "ella" tiene que consolar a su peluquero, Jaime Sánchez, que se tambalea emocionalmente después de que su actual amante le haya informado que desea casarse con una vieja amiga. 

Capote, que no da tregua al lector, permite que el piso donde Sarah se encuentra con el doctor Bentsen sea el mismo que el que un primo de "ella" frecuenta con idéntico objetivo: revolcarse con su amante y secretaria, una japonesa gorda. El autor de "A sangre fría", decidido a escarbar el ánimo de quien lee, añade una gran tragedia a la sucesión de pequeñas derrotas que acorralan a la protagonista: el padre de "ella" se suicidó sin razón aparente. Es por eso, a modo de redención, que Sarah se casó con George, su marido; se parecía y comportaba como el difunto. 

Todo sucede a la velocidad de los párrafos, del drama que soterra los buenos cuentos. En el ánimo de "ella" pesa todo lo vivido y/o contado, tanto que esa noche decide, de común acuerdo con su marido, rechazar la invitación de unos amigos a cenar en su casa. Es el momento culmen, la revelación definitiva: George cuenta la historia que conoció mientras cruzaba el desierto de Mojave. La historia de Ivory Hunter. 



El resto de lo que queda de MOJAVE está en manos del lector. Al Habitante Incierto de esta Casa Deshabitada le bastará con haber despertado la curiosidad de tan solo uno de los visitantes. Con uno, nada más con uno, se dará por contento.