Blog personal de Alejandro Castroguer

En el blog de Alejandro Castroguer podrás estar al tanto de las noticias que generen las novelas "GLENN" (Premio Jaén de Novela 2015), "LA GUERRA DE LA DOBLE MUERTE", "EL ÚLTIMO REFUGIO" y "EL MANANTIAL", y las antologías "Vintage'62: Marilyn y otros monstruos" y "Vintage'63: J.F.K. y otros monstruos" entre otras. Además, es lugar de encuentro para amantes del cine, la literatura, la buena música y las aventuras del Rey Mono.

martes, 25 de abril de 2017

La crucifixión y las bicicletas



A pie de calle, lectura de uno de los fragmentos animalistas del relato "La crucifixión de nuestro Señor Jesucristo considerada como una carrera de bicicletas cuesta arriba", recién editado por El Transbordador.


domingo, 23 de abril de 2017

Mancuerna intelectual


Os dejo una nueva entrada (extractada) del diario que estoy escribiendo. En esa ocasión, va de cita literaria. 


279.
Esto escribe Arthur Conan Doyle en su ensayo titulado “Cruzando la puerta mágica”, y que Gasmask publicase en 2015:   

“Si se registraran las estadísticas del reino para mostrar la popularidad entre el público de diferentes novelistas, creo que es muy posible que el señor George Meredith ocupará una posición muy baja. Si, por el contrario, se convocara a una serie de autores para determinar a cuál de sus artesanos contemporáneos consideraban el más grande y el más estimulante para la mente, estoy seguro que igualmente de que el señor Meredith obtendría una gran preponderancia de votos. De hecho, su único rival concebible sería el señor Hardy. (...) ¿cuáles son las cualidades que han repelido a tantos lectores y, sin embargo, han atraído a aquellos cuya opinión debería tener un peso especial?
La razón más obvia es su absoluta falta de convencionalidad. El público lee para divertirse. El novelista lee para arrojar nueva luz sobre su arte. Leer a Meredith no es una mera diversión; es un ejercicio intelectual, una especie de mancuerna intelectual con la que desarrollar los músculos del pensamiento. Cuando lo lees, la mente permanece en un estado de tensión todo el tiempo.”

 

Independientemente de que se conozca o no la obra del citado Meredith, la reflexión de Doyle sigue siendo vigente. Una cosa es la popularidad, y otra la literatura; una, la venta de libros, y otra muy diferente, el arte. Algo de este jaez le sucedió a Mozart cuando estrenó “Idomeneo, re di Creta”. Pese a su empeño por componer una ópera que marcase un hito en la Historia de la Música, pese a firmar una de las obras más complejas y hermosas del repertorio del siglo XVIII, el público en su día le dio la espalda. Hoy está considerada una pieza fundamental en el repertorio de todos los teatros del mundo. 


sábado, 22 de abril de 2017

Los lectores sentencian "La crucifixión..."

La editora y el autor


Dejo aquí opiniones de varios lectores del relato de "La crucifixión de nuestro Señor Jesucristo considerada como una carrera de bicicletas cuesta arriba".



"A quien quiera saber: No te lo pierdas. De Alejandro Castroguer no sé si prefiero el periodismo de investigación que le llevó a escribir Gleen o este de viacrucis canalla y deportivo de "La Crucifixión de nuestro Señor Jesucristo considerada como una carrera de bicicletas cuesta arriba" que me ha dejado clavado con los propios clavos del melenas que tanto apreció su pueblo (no lo quiera Dios)… Recordé la última subida de Induraín el día que se retiró; el Tourmalet de Alvaro Pino cuando no le dejaron ganar el Tour; las rodillas sufridoras de las mujeres que circundan el Santuario da Peneda. Y me acordé de la catequesis, la comunión, la borriquita, las procesiones de cada uno de los cristos y de la madre que los parió. Épico el relato, si tengo que adjetivar. Monstruoso si me pongo portugués. No sé si volverme vegano con tanta carnicería, o romano. Desde luego para judío no sirvo… Aunque tema pensar en cuando sople el viento, cuando sople el viento, cuando sople el viento… Genial, Alejandro."


Pancho Salmerón (realizador)




"Invito a todos a leer este relato de Alejandro Castroguer, editado por Ediciones el Transbordador. Magnífico, trepidante, descarnado y una sorpresa para todos los pecadores y puritanos, que pululan por esta agónica civilización."


Fernando Morales (pintor)




"Desde "El manantial", Alejandro Castroguer se convirtió en uno de mis autores imprescindibles. Me siento afortunada con uno de los cien ejemplares de "La crucifixión de nuestro Señor Jesucristo considerada como una carrera de bicicletas cuesta arriba". Narrativa exquisita, inteligente, perturbadora: bestial. ¡A disfrutar!"


Ana Cristina Salazar (escritora)

viernes, 21 de abril de 2017

Lo dice Matthieu Ricard

El Habitante Incierto está de acuerdo con Ricard. 


jueves, 20 de abril de 2017

Los tres abismos de Damián Mustieles

Título: Los tres abismos de Damián Mustieles
Autora: Miguel Córdoba
Año: 2016
Páginas: 529
Editorial: El Transbordador


Texto de la contraportada: Es probable que Damián Mustieles sea tan real como el libro que tienes ahora mismo entre las manos. Pero también existe una posibilidad, por muy descabellada que sea, de que el único y verdadero autor de este legajo fantasmagórico, encontrado por casualidad en una vieja maleta, sea un personaje de letras y papel. Si quieres averiguar la verdad sólo tienes que soplar sobre este montón de páginas amarillentas y limpiar el viejo polvo que lo cubre.

«Cena para tres», «Malas hierbas» y «El ruido». Esta colección de novelas cortas es un laberinto fascinante e imprevisible donde el terror más lunático juega al escondite con el lector. Tres historias entrelazadas en cuyos cercos nos encontraremos con dolores de espalda, amores imposibles y una caja de música capaz de resucitar a los muertos.  
 


La editora, PIlar Márquez, y el autor, Miguel Córdoba
El escenario de estas tres novelas cortas, a saber «Cena para tres», «Malas hierbas» y «El ruido», es el mismo que el de la anterior novela de Miguel Córdoba, que publicase en 2015 con éxito en la misma editorial, El Transbordador, y que reseñara en su día el Habitante Incierto en este blog (véase la posdata). Se trata de Gran Salto. La antaño Ciudad de Heridas, en el ancho margen de estas más de 500 páginas, no deja de sorprendernos: no tanto porque comparta personajes, sino porque renueva los recelos, los odios, los miedos de aquella obra. 

En aparencia Gran Salto es una ciudad cualquiera. No es muy distinta a nuestras ciudades, será cosa de la maldita globalización, que las ha convertido en clones unas de otras. Igual que Málaga, Madrid o Nueva York, Gran Salto cuenta al menos con dos inmobiliarias, Cocito-Gestión y Porcelina Dreams; una fábrica de alicates, Faubeve; una tienda de animales, Huellas; un taller de coches Soft & Go, y una imprenta, Hohe Grafics. Para comer el orihundo y foráneos tienen dónde elegir: un restaurante italiano, La elección de Etna; una hamburguesería Quick, un Dunkin Donuts, una cafetería, El Barco, y un Seven Eleven. Por si no fuese bastante, dispone de un teatro, Teatro Central; un periódico, el Diario de Gran Salto; un programa de radio, La tostadora; un colegio público, Doctor Fink; una tienda de antigüedades, La Maison de Flore, y una biblioteca (por extraño que parezca, se pueden adquirir libros en la gasolinera Tyreco). Para completar el escenario, cuenta cuando menos con un banco, el Große Sprung, y un hospital para humanos, el Hospital Central, y otro para animales, amén de una iglesia, la de San Gabriel. No falta tampoco una Organización de Ciegos de Gran Salto (OCIDEGRANSA), y una peluquería donde, a juzgar por el nombre, apetece muy poco entrar, El Corte del Diablo.

Que Gran Salto pueda ser una ciudad cualquiera no quiere decir que Miguel Córdoba sea un escritor más, uno de ésos que hacen del género un burdo collage de imitaciones, un engrudo que servir bien pasadito, cual papilla, a los lectores, una de esas novelas huecas, casi tanto como la cabeza de sus autores. Los tres abismos de Damián Mustieles es la confirmación de que Miguel posee el don de la narración y que lo demuestra con pasmosa naturalidad. Aquí no hay falsas copias, ni la necesidad de parecerse a tal o cual "fabricador" de bestsellers. Córdoba tiende a la originalidad y sus personajes, a tatuarse en el recuerdo de quienes los conocen, aunque sólo sea porque se muestran imperfectos y porque la enfermedad es parte consustancial de sus vidas.

A diferencia de las otras dos novelas, «Malas hierbas» se antoja una historia algo simple: relata el extraño contagio que sufren los perros y que los enloquece. Gran Salto se convierte, pues, en un verdadero manicomio donde cada cual entierra su miedo y se esconde, al mismo tiempo, de la furia canina. Violencia, algo de sexo y mucha tensión para una historia que se lee en un suspiro. Tal vez su cierta liviandad argumental sea el contrapeso ideal a las otras dos obras, mucho más densas y complejas. 

En «Cena para tres» Daniel Salas adquiere una segunda vivienda con el pretexto de escribir en ella una obra de teatro que le han encargado. Rosa Muñoz, su esposa, está de acuerdo. Pero todo ello, la escritura de la obra y el traslado a aquella apartada casa, no hacen más acelerar el drama. La novela es lo suficientemente intensa como para no condecer la más mínima tregua. Si los mordiscos duelen o no, que sea el lector quien lo dilucide tras la lectura.

La complejidad argumental y estilística de «El ruido» es similar a la de «Cena para tres». Más extensa que ésta, por aquello de contar con hasta cuatro protagonistas, esta tercera novela nos habla de la noche, de los terrores nocturnos y del extraño síndome de la cabeza explosiva. David, Teresa, Gabriela y Carey reciben la visita de aquel misterioso personaje larguirucho, tocado con chistera, que ya apareciese en "Ciudad de Heridas". Es él quien entrega a cada uno de los personajes un objeto que será de vital transcendencia para sobrevivir al desastre que se avecina. No en vano, "se acerca una tempestad y se llevará todo lo que no esté atado". 

Tanto en «Malas hierbas» como en «El ruido» se hace referencia a la triste historia de Daniel Salas, que es el escritor que protagoniza la primera de las obras. Surrealismo, diferentes planos de la realidad, equilibrios entre la realidad y la fantasía o el puro sueño, algo de gore, todo ello y mucho más conforma el caleidoscopio que diseña el autor afincado en Vélez Málaga para impresionar al lector y confirmar a quien aún no lo sabe que Miguel Córdoba ha venido para quedarse en el género. En definitiva, una lectura muy recomendable para todos aquellos que gusten de la mejor literatura de género. 

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P.D.- Para quien quiera leer la reseña de Ciudad de Heridas, aquí dejo el enlace:
https://guerradoblemuerte.blogspot.com.es/2015/10/ciudad-de-heridas-lo-primero-de.html

 

domingo, 16 de abril de 2017

Lectura de "La Crucifixión de nuestro Señor Jesucristo considerada..."

El Habitante Incierto posa con un ejemplar del relato

Con independencia de mi torpeza lectora, algo así es lo que encontraréis en el relato que reciéntemente ha publicado la Editorial El Transbordador: LA CRUCIFIXIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO CONSIDERADA COMO UNA CARRERA DE BICICLETAS CUESTA ARRIBA. Es un pequeño fragmento (casi una astilla) de la flagelación de Jesús.



Para adquirir uno de los 100 ejemplares en papel de la obra:
http://www.hombrecillosverdes.com/producto/2125/la-crucifixion-de-nuestro-senor-jesucristo-considerada-como-una-carrera-de-bicicletas-cuesta-arriba

viernes, 14 de abril de 2017

Amar es la disidencia

Muchacha ofreciendo una flor a los soldados, de Marc Riboud (año 1967)

Os dejo otro de los textos que componen ese diario que estoy escribiendo y que en el futuro, Cthulhu me oiga, espero ver publicado. Es la entrada nº...


251.Lo intento, porfío, y pese a ello muchas veces fracaso en el empeño. Seguramente porque aún no me he librado de todo el peso del egoísmo, ése que lleva mi nombre y apellidos. Pero es tan gratificante amar a los demás, que me parece una pérdida de tiempo odiar y odiar con tanta maña, con tanta puntería. El amor no precisa de dianas ni de miras telescópicas: es un arma tan eficaz que no entiende de estrategias. Combatir con amor todo lo que para otros es, suena y sabe a odio, no se me ocurre mejor disidencia en mitad de este mundo que se cuela por el sumidero.